Cómo comprender mejor lo que leemos

Cómo comprender mejor lo que leemos

La lectura comprensiva es una de las principales facultades a desarrollar si se quiere mejorar como persona y profesional. Es el arma primaria de los autodidactas como ayuda para resolver situaciones complicadas; promueve el análisis y el pensamiento crítico aun cuando lo que se nos brinda para consumir está masticado.

Sin embargo, para muchos no es tan natural, sino que requiere de entrenamiento para adquirir un grado mínimo de pensamiento lógico.

Un ejemplo sencillo y bastante cercano a mí son las dificultades con las computadoras, que resultan ser tan sencillas como una búsqueda en Google y listo, la respuesta semi-masticada en los primeros cinco resultados.

Pero primero, no queremos leer ni siquiera el primer resultado y segundo, cuando lo leemos no pensamos en lo que leemos. Estamos “pre-configurados” para determinar que no podemos e ignoramos nuestra capacidad para resolverlo.

La lectura comprensiva implica varios elementos de profundidad.

Entender el tema

Antes de leer sobre cualquier tema, vale la pena saber situarnos en lo que sabemos en la actualidad al respecto. Esto nos permite posicionarnos de manera que se facilite la compresión de lo que leemos.

Esto se debe a que uno de los factores más importantes en el lenguaje es el contexto. Este conjunto de variables o circunstancias que nos permiten determinar el tema específico e imaginar un escenario para el mismo.

Relacionar con temas conocidos

En la mayor parte de los casos, todo lo que leemos tiene relación con otros tópicos vistos con anterioridad; tanto por ser situaciones similares o temáticas de una misma industria.

Si no es el caso, por lo menos podemos intentar relacionar las ideas dentro de una misma lectura.

Es más fácil aprender algo si lo relacionamos con otra cosa que ya forma parte de nuestro arsenal. Así, si olvidamos lo que leímos, siempre podremos recurrir a otro tema que nos guiará por el camino a recordar.

Planteamiento de un abanico de posibilidades

Si solo se toma en cuenta un punto de vista, siempre se tendrá la razón. Cada una de las lecturas debe ser cuestionada y puesta bajo focos distintos; el propósito es tener un conocimiento global del tema para adoptarlo y sacar una conclusión propia.

Un método para lograr esto último es escribir sobre el tema y así obligarnos a plantear con claridad la idea.

Al hacer uso correcto de estos elementos, “leer” comienza a convertirse en una forma más natural de un proceso conocido como “estudio”.


Gracias por haber leído. Espero que después de esto logres aprovechar a tu manera el potencial que tiene la lectura.

Alberto Castillo Gordón

Alberto Castillo Gordón
Estudiante de Ingeniería de Sofware, escritor y músico.

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